Mi documental "A Fanatic By Choice"

viernes, 3 de febrero de 2012

Bal

Título: Bal
Dirección: Semih Kaplanoglu
Guión: Semih Kaplanoglu y Orçun Köksal
Género: Drama
Duración: 103 minutos
Orígen: Turquía
Año: 2010
Reparto: Bora Altas, Erdal Besikçioglu y Tülin Özen


Niño de pocas palabras

La sutileza de esta historia está basada en sus planos largos (larguísimos, a veces, como el del comienzo y el final) de la vegetación en la selva turca, y un trabajo sonoro formidable en el que los diálogos tienen un colchón de naturaleza de fondo, pero con un silencio aún más notable como base.

Bal (2010) es una película bellísima si se la juzga como un drama de superación, sostenida por la magistral actuación del niño Bora Altas, quien expresa a la perfección sus sentimientos tan sólo con el rostro. Él y su padre viven juntos en ese microcosmos forestal, trabajando en la apicultura.
Los susurros son su única vía segura de comunicación, así como la lectura de un cuento que tiene enfrentar en horas de clase (las mejores escenas de la película). Asimismo, la labor de Erdal Besikçioglu como el padre de Yusuf es trascendente, si se tiene en cuenta el giro de 180 grados que da la trama tras su ausencia. Y eso no sólo se siente porque así lo dictamina el guión, sino porque el personaje es de un peso innegable.

Esta cinta turca que ganó el Oso de oro en la Berlinale del 2010 tiene como condimento extra esa atmósfera bucólica que nos ofrece, además de una historia familiar hermosa, distintos matices culturales de un país como Turquía, que tanto séptimo arte tiene para ofrecer y no siempre recibe la atención que merece.

miércoles, 6 de julio de 2011

Thor


Título: Thor
Dirección: Kenneth Branagh
Guión: J. Michael Straczynski, Mark Protosevich, Stan Lee (comic), Larry Lieber (comic) y Jack Kirby (comic)
Género: Acción, Aventura, Fantasía
Duración: 115 minutos
Orígen: Estos Unidos
Año: 2011
Reparto: Chris Hemsworth, Natalie Portman, Tom Hiddleston, Anthony Hopkins, etc.


Sólo un eslabón más, pero aceptable

Se viene una época en la que Marvel va a copar las salas, y sus fans también. Por eso, te recomiendo que vayas viendo propuestas anteriores de la ahora factoría de Disney, con títulos tales como The Incredible Hulk (2008), Iron-Man (2008) y Iron-Man 2 (2010), toda la saga de X-Men, etc. Esto lo digo porque sino difícilmente entenderás lo que sin dudas será uno de los eventos cinematográficos más interconectados de la historia del cine (bah, lo que ahora se dice "cine"...), con miles de tramas y subtramas que desembocarán en quién sabe qué y cuándo.

Pero centrémonos en ésta, Thor, dirigida por Kenneth Branagh. Una de esas películas que si alquilas un sábado a la tarde te deja conforme y con la sensación de que usaste bien el dinero y no perdiste el tiempo. Thor no es la gran cosa, pero gusta, por sus efectos especiales, su ritmo, las actuaciones de sus protagonistas (Natalie Portman increíblemente sale airosa del proyecto) y el guión tan simple pero efectivo.

Es un combo hollywoodense bien logrado, como esas conchas de mar que sobreviven a la fuerza del oleaje y hacen que, al encontrarlas, te las lleves a tu casa de entre miles de opciones (rotas e iguales todas). Thor es eso, y nada más. No busquemos mucho en un proyecto que Marvel irá construyendo lentamente, hasta terminar en The Avengers (2012), donde estarán todos los personajes de la factoría reunidos para una película que intriga no sólo por lo larga que puede llegar a ser sino por el 'todos-contra-todos' que se puede llegar a armar en su guión.

Thor, por su parte, no se queda atrás en cuanto a la inventiva, y se adapta fresco y renovado a las líneas que un público tan massmediado como el de hoy exige. Sus personajes son todos creíbles, rescatando a Chris Hemsworth y la ya mencionada Portman. Lo de Anthony Hopkins ya no tiene retorno, y es insalvable, asi que simplemente dejémoslo con el mérito de The Rite (si le podemos llamar mérito a ese otro bochorno que capitaneó con su imagen tan venida a menos). Y no se pierdan el detalle de la breve pero excelente incursión de Jeremy Renner, en una de las secuencias mejores logradas del film.

No hay mucho más por decir. Como todas las películas que viene haciendo Marvel, aunque en su mayoría dispares y desilusionantes, te deja con ganas de más. A tal punto, que el público ya sabe que debe esperar hasta después de los créditos para ver la escena que da pie a un futuro acontecimiento. Thor no te obliga a estar despierto (muchos no aguantarán lo cursi que puede llegar a ser entre tanto acierto visual), pero demuestra que su tarea es intentarlo, a fuerza de mucho ruido audiovisual y mucho show pochoclero digno de un buen rato.



Insidious

Título: Insidious
Dirección: James Wan
Guión: Leigh Whannell
Género: Terror, Thriller
Duración: 103 minutos
Orígen: Estos Unidos
Año: 2011
Reparto: Patrick Wilson, Rose Byrne, Ty Simpkins, Leigh Whannell, Lin Shaye, Barbara Hershey, etc.


Clasicismo para el descarte

(Atención: con spoilers)
Ayer vi Insidious, de James Wan, el encargado de la magistral Saw (2004). La odié tanto que hasta es querible. Una basura de película pero que casualmente después del visionado se hace recordar. ¿Por qué? Por la banda sonora, por el estilo tan berreta que tiene para asustar y porque el director se pasa TODA la película esmerándose por sobresalir, a tal punto que algunos de sus planos lo logran.

La propuesta carece de originalidad, pero tiene una constante intención de ser diferente que, cuando menos, es valiosa. A veces es inevitable reir con algunos pasajes del guión, como la catarata de clichés que posee, o el momento en que se da un hito en las frases más estúpidas en la historia del cine de terror: "¿Crees que la casa esté embrujada?" Marche un manual para hacer libretos para Leigh Whannell. Por cierto, este último tiene una pequeña participación, en la cual está irreconocible.

Y si a todo eso le agregamos el nombre de Oren Peli en la producción (Peli dirigió Paranormal Activity, 2007), tenemos cartón lleno. Son los mismos de siempre intentando que el público devore los mismos conceptos, la misma estética y los mismos plots. Siempre va a haber niños-espíritu correteando por la casa, sesiones de espiritismo (Wan no evita su estética surrealista cuando intenta shockear visualmente, véase la máscara de la anciana), y conflicto matrimonial a causa de las confusiones que generan los acontecimientos extraños. Pero, encima, esta vez hay desenlace sorpresivo (si a eso se le puede llamar sorpresivo) y hay Barbara Hershey desaprovechada a más no poder.
El collage visual pasa por atmósfera a lo Stephen King, súmums sonoros a lo Von Trier y malas actuaciones a lo Ivan Reitman.

Insidious (2011) es de esas cintas que los aficionados al género amarán, pero que los críticos y los consumidores compulsivos descartarán en pocos instantes. Se queda en un punto intermedio por el intento de hacer algo distinto, aunque -están advertidos- no le sale. Sólo rescato la banda sonora y algunos movimientos de cámara innovadores que Wan usa para no menospreciar la utilización de los espacios hogareños. Espacios que, no, Patrick Wilson, no están embrujados.



sábado, 21 de mayo de 2011

Un cuento chino

Título: Un cuento chino
Dirección: Sebastián Borensztein
Guión: Sebastián Borensztein
Género: Comedia
Duración: 93 minutos
Orígen: Argentina, España
Año: 2011
Reparto: Ricardo Darín, Ignacio Huang, Muriel Santa Ana, Javier Pinto


Como caído del cielo

Delirante, mágica, argentina y simple. Así se podría definir a la nueva comedia protagonizada por Ricardo Darín, que nuevamente se muestra como el maestro del arte de la puteada, pero que también es capaz de conmover con gags hechos a la medida. Su química con Ignacio Huang son el punto fuerte de un film que puede pecar de pretensioso en su mensaje final, pero que goza de una diversión que no siempre se ve en un cine argentino que en lo que a comedia respecta cada día está peor.

Todo empieza con una pintoresca, bizarra y extraña situación mediante la cual se desencadena toda la historia, aún más pintoresca. Luego viene el encuentro del dúo que lleva adelante el film, y las risas.

Un cuento chino (2011) funciona bien porque su guión es justo y conciso, lo cual es mérito de Sebastián Borensztein. Este opta por el recurso de la repetición -harto usado pero, como buen clásico, siempre efectivo-, así como el tópico del choque de culturas y la mirada etnocéntrica del personaje de Darín, Roberto, que representa a un argentino cuasi ermitaño con toda una historia como trasfondo. Fórmula acertada para la finalidad del largometraje, que es hacer reir, nada más.

Película atractiva, con sus momentos cumbre en los delirios de Darín con su pasatiempos de recortes de noticias inusuales de diarios mundiales, y con una historia compacta y bien contada. Nada del otro mundo, pero vale la pena su visionado.



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